REPARACIÓN DE CANTOS DE FORJADO

REPARACIÓN DE CANTOS DE FORJADO

REPARACIÓN DE CANTOS DE FORJADO

Prosiguiendo con el ultimo post, vamos a continuar con la reparación de los cantos de forjado.

Ante todo y antes de continuar, hay que tener cuenta que ante una lesión tan importante, que afecta a la estabilidad de la estructura del edificio y que puede provocar desprendimientos e incluso el colapso de la estructura. Siempre tiene que intervenir un técnico cualificado y competente.

Una vez dicho esto y con objeto de intentar esclarecer cualquier duda al respecto, vamos a profundizar sobre los pasos y procesos en la reparación de un canto de forjado.

La Patología más común

Tomando como ejemplo la patología más común en los cantos de forjado, que es la lesión sobre los recubrimientos, llegando a afectar hasta las armaduras de la estructura.

Que recordando publicaciones anteriores del presente blog. Son daños originados por la penetración de agentes agresivos. Que hace aparecer grietas y fisuras en revestimientos, y a continuación la oxidación y corrosión de armaduras.

¿Qué pasos tenemos que dar?

Identificar el Daño.

Una vez que aparecen grietas y fisuras en los cantos de forjados, hay que tener en cuenta que “NO” todas las grietas y fisuras pueden desencadenar en una patología estructural.

¿Cómo saber diferenciar dichos daños?

Pues lo mejor es consultar con un especialista o mejor un técnico cualificado, que mediante un informe o dictamine pericial, analice, mesure y proponga una solución al problema.

Pero la verdad es, que lo normal ante la aparición de una grieta en estas zonas, el revestimiento se haya vea comprometido, se haya perdido capacidad de aislar los elementos estructurales y haya empezado un proceso de oxidación.

Contratación de la redacción de un Proyecto de Ejecución de Obras

Una vez se ha determinado que tenemos una lesión y que es necesaria su reparación. El paso normal es la contratación de la redacción de un Proyecto de Ejecución de Obras de Reparación y/o Rehabilitación

La contratación de un técnico competente en este tipo de reparaciones, servirá para llegar a la elección de la mejor solución constructiva de reparación, servirá para la tramitación administrativa a la hora de pedir licencias de obras e incluso puede servir de documentación para la obtención de ayudas públicas a la rehabilitación.

Trabajos de reparación y rehabilitación más comunes

Pero el objeto de este blog, es describir los trabajos de reparación y rehabilitación más comunes hoy en día. Con lo que una vez que nos ponemos manos a la obra. Está empezaría con:

Descubriendo el problema.

¿Cómo descubrimos el problema? Pues picando y eliminando todo revestimiento en mal estado y que pueda provocar dudas que oculta algo. O como decían los romanos. “Cortando por lo Sano”. Picar hasta eliminar todo lo defectuoso y llegar hasta lo que está en perfecto estado.

¿Qué hemos conseguido con el picado?

Hemos saneado la zona afectada. Hemos descubierto las armaduras de la estructura y ahora podemos realmente determinar el alcance de la lesión.

Si hemos tenido suerte, la oxidación y corrosión de las armaduras, pueden estar en un estado incipiente e inicial, pero puede ser en este punto que lo que únicamente era ver y alcanzar a una reparación puntual, forme parte de un problema mayor y de una intervención más profunda.

¿Cómo continuar con la reparación?

En este punto, tenemos la armadura a la vista y tenemos que comprobar su estado de conservación. Si tiene oxidación y/o corrosión. Hay que limpiarlas y eliminar restos de óxidos y de material en mal estado. Para una vez limpias evaluar si sea perdido sección de las mismas.

¿Qué tratamiento le debemos dar a las armaduras?

Ante todo hay que cerciorarse que aun están preparadas para desempeñar su función estructural. Esta función la pierden cuando por oxidación y corrosión, su sección se ve reducida en un 10 % de la original. Con lo que bien habría que reforzar o incluso sustituir dicho armado.

Tanto si hay que reforzar o sustituir, a la armadura que queda hay que aplicarle un tratamiento específico para paralizar su proceso de oxidación. Esto se consigue con productos químicos especiales de pasivación que detienen de forma química dichos procesos.

Con la aplicación de estos productos conseguimos varios objetivos. Paralizamos los procesos corrosivos, protegemos para el futuro e incluso dependiendo del material, se crea un puente de unión y adherencia entre las armaduras y el nuevo hormigón.

Bueno ya hemos arreglado las armaduras ¿Y ahora que?

Pues hay que restaurar el hormigón o recomponer la geometría de los elementos estructurales a su estado inicial.

Podemos utilizar morteros cementosos normales, aunque es aconsejable que el producto que utilicemos para reponer la geometría original sean productos específicos de reparación, ideados y confeccionados para estos casos en particular. Donde se controla el PH, la porosidad, el endurecimiento; el casamiento con los elementos antiguos, y todo ello ideado para conseguir una optima durabilidad en la reparación.

Acabado

En este punto ya hemos realizado la reparación y es el momento de dar un valor añadido a este trabajo. Nos referimos a que si conocemos el origen que ha provocado estas lesiones.

Ya sean humedades, excesiva exposición, o cualquier otro origen que ha afectado a la aparición de estas lesiones. Ampliar o complementar la actuación con una solución constructiva que desactive estos potenciales procesos y elimine de raíz un futuro problema.

Un revestimiento o pintura que aísle y proteja, un chapado o aplacado o cualquier otra solución que ayude a hacer nuestra reparación más duradera. Son soluciones a considerar.